14.2.09

Ibarra 12/02/09

Hace un tiempo que estoy viviendo en Ibarra, al norte del Ecuador, una ciudad como cualquier otra, con casas, calles, iglesias y hasta un mercado, es una ciudad especial, donde la diversidad étnica y social genera una fuerte empatía entre sus pares y todos viven en armonía entre negros, indígenas y mestizos, y a pesar de ser una ciudad como cualquier otra en cuanto a estructura, culturalmente es muy distinta a lo común que acostumbrabas a vivir, me refiero a Santiago de chile, una metrópolis que ya todos deberían conocer. Sé que hay que respetar las otras culturas, pero esta es tan distinta que cabe destacar algunas cosas.
Para empezar, ecuador, de 13 millones de habitantes, solo 22 mil familias tienen acceso a internet, lo que explica el porqué hay tantos niños en las calles, impresiona lo fértil que son estas mujeres, la mayoría de estos niños a corta edad trabaja, aprendan parásitos, y tal vez sea porque no tienen tiempo de jugar y como van a jugar si en Ibarra no hay patio, nadie tiene patio, solo los más cuicos tienen patio, que acá les llaman “aniñados” ¿aniñados por qué? ¿Acaso paliando consiguieron la plata para una casa con patio? ¿ y por qué no tienen patio? ¿acaso les basta con cientos de kilómetros cuadrados de cerros llenos de vegetación? Lo curioso es que asi como no hay patios, tampoco hay techos y claro ¿Dónde cuelgan la ropa si no es en una terraza en el techo? Y adiós privacidad, conoces todos los calzones de tus vecinas y hasta reconoces los calzoncillos que no son de sus esposos “chuta la Laura esta cagando al marío” y mientras cuelgas la ropa escuchas una alegre melodía en metalofono de 10 segundos de duración que se repite cada vez mas e incrementa su volumen mas y mas a medida que se va acercando, hasta que por el balcón miras abajo y descubres que es, el camión del gas, cada camión de servicios tiene una musiquita característica, el gas, la fruta, la basura y pasan todo el día, todos los días, por tu calle y puta, al principio es re entrete “ que bueno, así sabré cuando necesite comprar el gas” “ que lindo es esto de las distintas culturas” pero al tercer dia ya estas hecho una meirda, musiquita culia no para nunca y se repite y se repite y cada vez más fuerte y tú te queri matar, no te dai cuenta cuando vai en la calle y te pones a silbar la hueaita y ahí recién te pones a pensar “¿Qué chucha soñara el que maneja el camión?” lo entretenido es que parece que estos manes les gusta la musiquita, porque no llaman al camión, no, ponen un letrero afuera de la casa “necesito gas” esperando que el camión pase y lo lea y mas encima el gas se te acaba al tiro porque solo hay de 11k pero lo bueno es que cuesta un dólar, TODO CUESTA UN DÓLAR, tu vai a un kiosco y preguntas ¿Cuánto vale ese chicle? “un dólar” ¿y las galletas? “un dólar” ¿y ese auto? “un dólar” todo vale un dólar, como si no conocieran los centavos, de hecho no conocen el billete de 100dolares, creen que es uno de 1 dólar falso que lo hicieron mal. Entonces tu tomas 3 dólares y te vas al mercado y compras un dólar de arroz, un dólar de camarones y un dólar de plátano y te haces un festín, porque pueden vender 30 frutas que en tu vida habías visto pero lo único que compran es arroz, camarones y plátano y comen todos los días la misma huea y para que no te aburras, inventan diez mil formas de hacer un platano, cinco mil de preparar los camarones pero el arroz blanco, el arroz siempre blanco y ahí tu pensai “si no me vuelvo como me vuelvo chino” y lo otro es la bocina, todo el dia escuchas bocinas y es que manejan tan mal que antes de llegar a cada esquina tocan la bocina para que el otro frene, no, es cierto, si los dos hueones tocan la bocina chocan porque ninguno va a frenar y olvídate como manejan en carretera, va la micro detrás del camión y el auto blanco detrás de la micro y esperan la curva, en la carretera de dos vías, para pasarse y la micro pasa al camión y el auto pasa a la micro al mismo tiempo y olvídate de que el camión se movió a la berma, no nicagando, si son orgullosos, ponen las luces altas por atrás, no las apagan de frente y hasta giles que van con las luces apagadas por que “les gasta bencina” y así seguimos, si hacen todo al revés. En el kiosco en lugar de gritar “alo” gritan “a vender” como diciendo “maldito empleado ven aquí y cumple tu trabajo” ¿y la policía? Los chapas como les llaman acá, no hacen nada en todo el dia, fuman en las calles y comparten una cerveza con los cabros en la plaza y es que no hay nada que hacer, es una ciudad muy tranquila, pero curiosamente el único lugar donde asaltan es en los alrededores de la basílica, la iglesia más grande de Ibarra, donde se supone que deberías estar más seguro ahí te asaltan, lo curioso es que la gran basílica gótica con dos inmensas torres campanario, no tiene campanas y para compensarlo, cada hora, los curas ponen música folklórica seguido por campanazos electrónicos por altoparlante, imagínate a las 5 de la mañana, la gente se vuelve loca, mas el camión del gas y de la basura, es toda una orquesta, pero bueno al fin y al cabo es una ciudad como cualquier otra en un muy lindo país.
Durante la escritura de este texto, pasaron 4 camiones de gas y 2 de basura, sonó una vez la música de la iglesia, 4 personas subieron a la terraza a colgar la ropa, una persona fue asaltada en la plaza de la basílica y 2 chapas se embriagaron con cervezas ajenas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

vengo a testificar que ví un texto que partía como tantos del tío redfive hasta un declaración de ALTO! a la contaminación acústica, weón xD qué manera de girar el sentido de la weá, si hasta me imaginaba a los weones tocando la bocina xDDDD

Anónimo dijo...

HOla !

Haber Pablo Casablanca, que no eras tú el hombre que tan feliz armaba su maleta para irse a Ibarra y ahora mirate, escuchate; te has transformado en el hombre más antipatico y critico que está en Ecuador. Vez, las cosas no son tan terribles en Santiago y más lo que te quejabas de tu infancia y el Transantiago. Para que veas que en otros paises las rutinas cambian y pueden ser catastroficas para lso n oacostumbrados.

Son historias muy singulares y distintas a las que conocemso aquí. Felicitaciones Pablo por el relato que nos has regalado y te esperamos en la capital.

Adiós !!