Me atrevería a decir que todos, si no la mayoría de nosotros hemos jugado juegos infantiles durante el jardín, pre-kinder o kinder, incluso en cursos posteriores, las tías nos hacían cantar pegajosas tonadas sin sentido alguno, ¿pero recuerdan ustedes algunas de estas canciones?. Me agradaría rememorar parte de estos clásicos de la cultura infantil.
Hay un tanto de sexualidad oculta en las canciones antiguas, recuerdo bien cuando la tía del kinder “girasol”, nombre de por si homosexual para un colegio semi-mormon, cantaba con un rostro pornográfico de excitación la canción sobre un largo tallarín, pegoteado que te la comes y te vas a jugar, luego cumplía sus perversiones eróticas viéndonos repetir las sexuales rimas. Otro juego de esa índole era uno en el que una de tus compañeras se ponía al otro lado del patio mientras el resto cantábamos “juguemos en el bosque mientras que el lobo no está ¿lobo está?” solo le preguntábamos si estaba o no, con un “no” nos bastaba, pero nadie le pedía que nos describiera parte por parte como se iba vistiendo lentamente, estábamos obligados a imaginarnos a una sexy loba desnuda subiéndose las panties con una mirada de zorra caliente. El siguiente juego reconozco nunca haberlo jugado, pues era de niñas, un típico juego de palmas y acrobacias con las manos que yo nunca podré reproducir, es algo que tienen las mujeres en sus genes que un hombre jamás podrá hacer, la canción decía lo siguiente: “anoche fui a una fiesta, un chico me besó, le di una cachetada y todo se acabó” ustedes dirán, “no es tanto, un beso no es pornográfico”, lo que pasa es que esta niñita no quiso hacer nada mas con ese hombre pues sabia lo que pasaría, pues su hermana ya lo havia vivido y no quería repetir la historia: “mi hermana tubo un hijo y ella lo mató, lo hizo picadillos y todo se acabó” ¡como puede decir eso una canción infantil por dios! Evidentemente la hermana le contó lo que paso en su fiesta. Luego de esta infancia corrompida, Natalia gravó sus perversión es en una plaza y miles de mujeres con embarazos no deseados a temprana edad descuartizaron a sus internos fetos para ser succionados con una aspiradora casera.
Pero no solo sexualidad había en esos ritos, sino también discriminación racial ¿recuerdan que el ultimo que llegaba a la sala tenia 100 guaguas negras? En esa época ni siquiera sabíamos que era un negro y ya lo discriminábamos, el llegar ultimo era algo malo, entonces tener 100 guaguas negras es algo malo, entonces los negros son malos, y bueno tener 100 hijos siempre será algo malo.
¿Quién fue el aturdío que quemó el pan? EL PERRO JUDIO!, pudo haber sido la cocinera aria de Hitler pero le echan la culpa a los judíos, ¿porque nos tienen que enseñar antisemitismo en un jardín de infancia?
Tres alpinos venían de la guerra, uno de ellos se quiso casar con la hija del rey pero él lo exilia a china y lo manda a matar, así no dan ganas de ser alpino, ¿eso muestra la represión de la dictadura militar? ¿Si te opones a Pinochet te mandan a matar o te exilian? ¿Represión en las canciones infantiles? Señor lector, uno no podía ni reírse en la infancia, si se reía lo mandaban al cuartel, al servicio militar, no me parecen buenas enseñanzas pues por estas canciones que escuchaban los dictadores de la historia pasó todo lo que sabemos.
¿Que hay de la familia? No hay ninguna enseñanza sobre la familia en las canciones, Alicia tenia padres separados, por eso se arreglaba para ver a su papá, la ausencia de la figura paternal le causo un trastorno durante su infancia y se suicidó, es por eso que en una poco conocida estrofa de la canción dice: “Alicia ya se ha muerto Carolin, La llevan a enterrar, Carolin Cacao Leo Lao” esto evidencia que Alicia va en un coche, efectivamente, pero en un coche fúnebre.
La ausencia de padre no solo provoca trastornos mentales, si no una mala calidad de vida. Los pollitos pasaban hambre y frió pues la única que los cuidaba era su madre, la gallina, ¿y dónde está el gallo? El gallo se fue con otras gallinas, haciendo mas pollitos que pasen hambre y frió.
Recuerdo bien a un niño cuico de mi colegio, se burlaba por ser superior a mi, el tenia super nintendo y yo un odisey, el tenia el álbum completo de los caballeros del zodiaco y yo solo tenia unas cuantas laminas que me había encontrado en la calle, la arrogancia de los niños cuicos en los colegios también se puede explicar por una canción infantil, el caballito blanco, ¿o acaso no recuerdan la famosa estrofa “tengo, tengo, tengo tu no tienes nada”? ¿Acaso eso no convertiría a un niño cuico en un pedante?, pero la carencia de bienes materiales lleva a la obligación del delito, querer robarle el álbum al tipejo siempre se me pasó por la cabeza es por eso que la niña de las ovejas manda a Juana a ver quien andaba en las escaleras, era un ladrón que quería robarle las ovejas.
Como podrán ver, muchos de nosotros fuimos corrompidos por estas canciones que nos cantaban las ingenuas tías del jardín, espero que al leer esto tomen conciencia y seleccionen bien lo que le canten a sus hijos y ojo con lo que ven ellos en la tele, como el gato alucinógeno o el dinosaurio morado.
27.9.07
16.9.07
El Monstruo
Estaba tranquilamente acostada en mi silla playera reclinable tomando sol, en el patio de mi casa a un costado de la piscina, había terminado de untarme bloqueador solar en todo el cuerpo cuando de repente desde el cielo baja un monstruo grotesco y espantoso, su cuerpo era negro oscuro, grasiento hasta brillante en algunas partes por sus líquidos, velludo, muy grotesco, su lomo tenia colores brillantes que cambiaban con el sol, verdes, rojos, azules, pero siempre de la misma grotesca y asquerosa manera, tenia dos piernas esqueléticas, igualmente negras y que terminaban en una impresionante garra en la punta de la pata, sus cuatro brazos eran similares a las piernas pero con algunas púas en los codos y las mismas garras en los extremos, su cabeza igualmente velluda y grasienta tenia dos grandes ojos que a la vez parecían ser miles y no sabia si me miraba o si miraba otra cosa, estaba muy cerca mío y yo estaba paralizada por el terror. De repente intentó atacarme y de la parte inferior de su cabeza sacó una protuberancia tubular retráctil, baboseaba y paresia querer absorberme por ella, no alcancé a notar si tenia dientes, pero si que tenia un par de alas transparentes y de marco oscuro, era verdaderamente una monstruosidad, yo estaba muy asustada cuando de un momento a otro levante mi mano y el ente se fue volando de mis anteojos de sol. Corrí a la cocina y busque insecticida, me lo aplique en los lentes sin quitármelos de la cara, para no quedar en vergüenza, en el hospital solo decía, “fue el monstruo, fue el monstruo” pero todos sabíamos que fue mi estúpida fobia a las moscas.
15.9.07
El Inmigrante Vol. 4
Llegaron a Juárez y se maravillaron con la majestuosidad de esta ciudad, era una metrópolis de grandes edificios, anchas calles bien pavimentadas llenas de autos lujosos y otros no tanto, gran cantidad de comercio, en cada esquina se veía un local de comida rápida, la gente caminaba contenta en familia por la acera, todo era muy feliz, prospero y genial para vivir.
Se despertaron en un callejón en la mitad de la noche a causa de sus cambios de horarios, se escuchaba balazos, gente gritando y música alegre a la lejanía, salieron del callejón a la que paresia la calle principal pero que no se veía como una, en mal estado, sin pavimento, casas de adobe muy similares a los últimos lugares que estuvieron antes de cruzar el desierto, en cada esquina un grupo de prostitutas esperando que pasaran los escasos autos de esta pequeña ciudad, todo era desastroso, paupérrimo y horrible, un pésimo lugar para vivir.
Comenzaron a caminar para buscar una hostería o algún lugar donde alojarse mientras se establecían, pero de repente aparece un grupo de gente indeseable portando cuchillas y armas de fuego solo vistas en películas y videojuegos, estos hombres de la mala vida les robaron todo lo que tenían, la ropa, las pocas provisiones y los documentos falsos que tanto dinero les costaron y tanto esperaron conseguir, quedaron solo con las pocas ropas que traían, pero no era primera vez que pasaban el frió del desierto con poca ropa y seria adecuado para el próximo caluroso día que vendría.
Al volverse a dormir, en otro callejón, solo quería volver a soñar con esa magnifica ciudad, pero solo pudo recordar lo bien que vivía en su antiguo hogar, lo bien que lo pasaba con sus ya fallecidos amigos y con su olvidada familia, esposa e hijos. Solo recordó su antiguo pueblo, donde no havia trabajo, pero al menos se podía vivir en paz.
Mis queridos lectores, la moraleja ya la abran aprendido y es que hay muchas canciones que lo dicen, esto es solo un reflejo de lo que pasa en muchos lugares de este mundo, donde hombres que creen vivir mal buscan oportunidades en otros países para solo descubrir que “no hay lugar como el hogar”.
Fin.
Se despertaron en un callejón en la mitad de la noche a causa de sus cambios de horarios, se escuchaba balazos, gente gritando y música alegre a la lejanía, salieron del callejón a la que paresia la calle principal pero que no se veía como una, en mal estado, sin pavimento, casas de adobe muy similares a los últimos lugares que estuvieron antes de cruzar el desierto, en cada esquina un grupo de prostitutas esperando que pasaran los escasos autos de esta pequeña ciudad, todo era desastroso, paupérrimo y horrible, un pésimo lugar para vivir.
Comenzaron a caminar para buscar una hostería o algún lugar donde alojarse mientras se establecían, pero de repente aparece un grupo de gente indeseable portando cuchillas y armas de fuego solo vistas en películas y videojuegos, estos hombres de la mala vida les robaron todo lo que tenían, la ropa, las pocas provisiones y los documentos falsos que tanto dinero les costaron y tanto esperaron conseguir, quedaron solo con las pocas ropas que traían, pero no era primera vez que pasaban el frió del desierto con poca ropa y seria adecuado para el próximo caluroso día que vendría.
Al volverse a dormir, en otro callejón, solo quería volver a soñar con esa magnifica ciudad, pero solo pudo recordar lo bien que vivía en su antiguo hogar, lo bien que lo pasaba con sus ya fallecidos amigos y con su olvidada familia, esposa e hijos. Solo recordó su antiguo pueblo, donde no havia trabajo, pero al menos se podía vivir en paz.
Mis queridos lectores, la moraleja ya la abran aprendido y es que hay muchas canciones que lo dicen, esto es solo un reflejo de lo que pasa en muchos lugares de este mundo, donde hombres que creen vivir mal buscan oportunidades en otros países para solo descubrir que “no hay lugar como el hogar”.
Fin.
10.9.07
El Inmigrante Vol. 3
Se levantaron un poco mareados, comieron lo último que les quedaba, bebieron la última gota de la cantimplora y prácticamente bajaron corriendo la colina. Llegaron al poco frondoso bosque, un oasis producto de la humedad del río y lo primero que hicieron fue buscar alimentos, habían arbustos de bayas y algunos piñones de los árboles, cualquier recolección era bienvenida para estos hombres del poco comer. Cortaron ramas de los árboles y amarraron los cuchillos a las varas con los cordones de sus zapatos para hacer lanzas y así poder pescar algo del río. Por primera vez en el viaje estaban relajados, se sentían contentos, no avanzaron nada ese día, no fue muy productivo para el viaje pero si para el aprovisionamiento, recolectaron, cazaron y pescaron hasta la noche, y en la noche hicieron una fogata para comer alguna de las ratas que habían cazado, conversaron, cantaron, rieron, se divirtieron, y hasta hubo un momento solemne para recordar a sus caídos amigos pero hasta ese momento nadie se había preguntado como seguirían su viaje o como cruzarían ese río.
Uno de los hombres, el menor, de tan solo 38 años tomo el mando de un grupo que no había tenido liderazgo, decidió que debían ir a explorar la rivera pues seria un intento inútil cruzar el río de alguna manera intrépida sin antes buscar un puente, así termino la juerga nocturna y partieron por la rivera sur hacia el este, siguiendo el cauce del río. Caminaron en vano por horas y horas de la noche, quedaba alómenos una hora antes del amanecer cuando es autoproclamado líder ordena parar. No había ningún puente rural, si seguían caminando llagarían a un puente fronterizo y seria como ir por la frontera y que los detuvieran, pararon a pensar en como podían cruzar el caudaloso.
Sin un hacha, ni comida, ni fuerzas, tardarían meses en talar los suficientes árboles como para construir un puente o una balsa, y nadar no era una buena alternativa, lo ultimo que se les ocurría era tirar una especie de soga hacia el otro lado y que se enganchar a una roca, pero seria casi mágico tomando en cuenta de que no tenían cuerda. La decisión era una sola, debían tomar el riesgo y nadar. Pero esta decisión no la tomó el joven cabecilla, si no que otro de los amigos. Ya era de día y decidieron probar suerte de a uno. Uno de los hombres comienza a saltar sobre las rocas, grandes rocas que atravesaban el río que tenia unos escasos 10 metros de ancho, parecía poder lograrlo pero se resbala en una musgosa roca, cae de cabeza, se hunde, lo ultimo que pudieron recordar de el fue un a mancha roja en el agua que se iba rápidamente con la corriente, su cuerpo no lo vieron mas.
Así solo quedaron dos, los mas jóvenes e inteligentes, pero dolidos y dañados psicológicamente por la perdida de otro camarada, ¿Cómo podría uno seguir un viaje en es tas condiciones? Pero él era sabio y recordó la reja, el túnel, si alguien pasó por ahí pudo haber llegado hasta el río, y se sabe que muchos lo han logrado atravesar. Comienza una vez mas la marcha de vuelta, durante todo el día, al menos podían beber agua cuando quisieran, llegaron al lugar donde habían acampado la primera vez y siguieron mas allá hacia el oeste, buscando algo extraño en el suelo, hasta que hallaron una extraña formación rocosa, las rocas estaban puestas de manera muy distinta al resto del río, excavaron un poco y encontraron un puerta de madera casi idéntica a la de la gran cerca de metal.
Este nuevo túnel estaba impresionantemente bien elaborado, tenia techo y paredes de piedra, escaleras de la misma, todo pulido como si lo hubieran construidos los mismísimos aztecas y podrán imaginarse que para pasar por debajo de un río y resistir debe ser un túnel muy profundo.
Una vez mas lograron vencer los obstáculos, pero lamentando la perdida de otro de sus hombres.
Finalmente cruzaron lo ultimo que les quedaba de desierto esa ultima noche, y llegaron a donde tenían que llegar, “Juárez” la gran colonia de inmigrantes en el país de las oportunidades, la felicidad estaba cerca.
Continuara…
Uno de los hombres, el menor, de tan solo 38 años tomo el mando de un grupo que no había tenido liderazgo, decidió que debían ir a explorar la rivera pues seria un intento inútil cruzar el río de alguna manera intrépida sin antes buscar un puente, así termino la juerga nocturna y partieron por la rivera sur hacia el este, siguiendo el cauce del río. Caminaron en vano por horas y horas de la noche, quedaba alómenos una hora antes del amanecer cuando es autoproclamado líder ordena parar. No había ningún puente rural, si seguían caminando llagarían a un puente fronterizo y seria como ir por la frontera y que los detuvieran, pararon a pensar en como podían cruzar el caudaloso.
Sin un hacha, ni comida, ni fuerzas, tardarían meses en talar los suficientes árboles como para construir un puente o una balsa, y nadar no era una buena alternativa, lo ultimo que se les ocurría era tirar una especie de soga hacia el otro lado y que se enganchar a una roca, pero seria casi mágico tomando en cuenta de que no tenían cuerda. La decisión era una sola, debían tomar el riesgo y nadar. Pero esta decisión no la tomó el joven cabecilla, si no que otro de los amigos. Ya era de día y decidieron probar suerte de a uno. Uno de los hombres comienza a saltar sobre las rocas, grandes rocas que atravesaban el río que tenia unos escasos 10 metros de ancho, parecía poder lograrlo pero se resbala en una musgosa roca, cae de cabeza, se hunde, lo ultimo que pudieron recordar de el fue un a mancha roja en el agua que se iba rápidamente con la corriente, su cuerpo no lo vieron mas.
Así solo quedaron dos, los mas jóvenes e inteligentes, pero dolidos y dañados psicológicamente por la perdida de otro camarada, ¿Cómo podría uno seguir un viaje en es tas condiciones? Pero él era sabio y recordó la reja, el túnel, si alguien pasó por ahí pudo haber llegado hasta el río, y se sabe que muchos lo han logrado atravesar. Comienza una vez mas la marcha de vuelta, durante todo el día, al menos podían beber agua cuando quisieran, llegaron al lugar donde habían acampado la primera vez y siguieron mas allá hacia el oeste, buscando algo extraño en el suelo, hasta que hallaron una extraña formación rocosa, las rocas estaban puestas de manera muy distinta al resto del río, excavaron un poco y encontraron un puerta de madera casi idéntica a la de la gran cerca de metal.
Este nuevo túnel estaba impresionantemente bien elaborado, tenia techo y paredes de piedra, escaleras de la misma, todo pulido como si lo hubieran construidos los mismísimos aztecas y podrán imaginarse que para pasar por debajo de un río y resistir debe ser un túnel muy profundo.
Una vez mas lograron vencer los obstáculos, pero lamentando la perdida de otro de sus hombres.
Finalmente cruzaron lo ultimo que les quedaba de desierto esa ultima noche, y llegaron a donde tenían que llegar, “Juárez” la gran colonia de inmigrantes en el país de las oportunidades, la felicidad estaba cerca.
Continuara…
5.9.07
El Inmigrante Vol. 2
Los muchachos despiertan dentro de su pequeño bunker, habiendo dormido de manera cortada e incomoda, comparten un poco de pan para desayunar y tener energías para caminar en la noche. Salen del túnel dejando atrás, sin haberlo advertido, un letrero en otro idioma que decía “Peligro, Campo Minado” y así comienza su siguiente noche de caminata.
El terreno era bastante irregular, ya no se veían cactus en todos lados como antes, solo en los cerros distantes, no habían lagartijas, no habían escorpiones y ciertamente no habían rocas, era un llano lleno de baches e irregularidades, pero nuestros hambrientos amigos no tomaron atención a esto y siguieron su camino. No llevaban ni 100 metros de camino desde la reja cuando de repente se siente un fuerte trueno, y una luz amarillenta. Miraron el cielo y no habían nubes, miraron hacia un costado, de donde provino el estruendo y se percatan de la explosión, chispas y llamas mas que nada, poco humo y tierra volando por doquier, de repente cae un brazo quemado y sangrante, uno de los amigos grita de dolor, corren a socorrerlo, entre el polvo y la tierra, el estaba en un cráter de 4 metros de diámetro y al menos 1 de profundidad, muy parecido a los que se veían en la distancia, encontraron a su amigo gritando, le faltaba un brazo y ambas piernas era evidente que no iba a sobrevivir. Lo acompañaron dándole palabras de aliento el tiempo suficiente, mientras pensaban en granadas y minas, no había nadie en kilómetros, no podía haber sido una granada o un mortero, lo mas probable era que fueran minas antipersonales el miedo llenó cada centímetro cuadrado de sus cuerpos, no sabían si seguir adelante o devolverse. Finalmente su amigo murió, su agonía fue tal que uno de los amigos restantes comenzó a delirar y a volverse loco, mientras lo tranquilizaban el gritaba palabras y frases de no mucho apoyo para los demás, se soltó de las manos de uno que lo tranquilizaba y corrió como condenado, avanzo bastante que digamos pero pronto lo vieron volando por los aires. En menos de 1 hora ya habían perdido a dos viajeros.
Debían continuar avanzando, desmenuzaron las partes que quedaban del cojo y manco cadáver y las lanzaron cerca esperando mas explosiones, explotaron al menos tres minas mas hasta que pudieron llegar al segundo cadáver, esta vez tenia todos sus miembros, pero tenia un agujero interminable en el estomago, bromas sobre donas o expansiones no se podrían haber oído en ese momento. Y así pasaron la noche los tres restantes amigos, con las manos ensangrentadas lanzando pequeñas partes de amigos muertos para abrirse camino. Podrán imaginarse lo sacrificado y doloroso en el alma que puede ser una situación así, no crean que estos pobre hombres no lloraron mientras hacían esto, pero tenían que sobrevivir y en un lugar así no hay mas que hacer. Avanzaron suficiente y lograron llegar hasta unas rocas, y luego avanzaron saltando de roca en roca hasta que comenzó a amanecer. Finalmente llegaron a donde habían cactus, las minas ya se habían acabado y entre las rocas y los cactus acamparon para descansar de la noche mas ruidosa y dolorosa de sus vida.
Por suerte era invierno y el día era mas corto y a eso de las seis de la tarde comenzó a oscurecer nuevamente. Se levantaron y comieron, ahora tenían mas provisiones pues recogieron la de los muertos y eran solo tres personas pero el agua comenzaba a escasear.
El llano acababa y comenzaban las salientes y las montañas, todas cafés con puntos verdes dispersos y espinosos. No fueron tontos, no escalaron, se iban por los faldeos de las montañas, pues según el mapa era un pequeño cordón montañoso antes de llegar al río, pero aun así era un empinado camino. En sus mentes pensaban que llegarían pronto al río, y podían abastecerse de agua y empezaron a tomar agua a cada rato no contaron con que el camino seria mas largo de lo que pensaban, el agua se les agotó a mitad de camino y la sed era cada vez mas intensa por el esfuerzo de las subidas. Agotados, miraron a su alrededor los colchones de copiapoas. Los sacaron con cuidado de no clavarse y los partieron por la mitad y tomaron sus jugos, se sentaron a conversar y a descansar, de repente las estrellas comenzaron a caer, las montañas se reían de ellos y los cactus los atacaban con las espinas, la luna les dio la espalda por el enojo y sus amigos volvieron para castigarlos por haberlos descuartizados, todo iba bien hasta que una manada de elefantes comenzó a perseguir a uno de los compañeros, los otros dos corrieron tras el, el sol empezó a salir y los golpeaba con látigos dorados en sus espaldas, cayeron derrotados ante el calor y se durmieron.
Al despertar, esta vez de día, no sabían que había pasado la noche anterior, se levantaron y vieron un verde oasis y un torrentoso y bravo río, felices comenzaron su marcha, pues sabían que cruzando el río estarían en su país de destino.
Continuara...
El terreno era bastante irregular, ya no se veían cactus en todos lados como antes, solo en los cerros distantes, no habían lagartijas, no habían escorpiones y ciertamente no habían rocas, era un llano lleno de baches e irregularidades, pero nuestros hambrientos amigos no tomaron atención a esto y siguieron su camino. No llevaban ni 100 metros de camino desde la reja cuando de repente se siente un fuerte trueno, y una luz amarillenta. Miraron el cielo y no habían nubes, miraron hacia un costado, de donde provino el estruendo y se percatan de la explosión, chispas y llamas mas que nada, poco humo y tierra volando por doquier, de repente cae un brazo quemado y sangrante, uno de los amigos grita de dolor, corren a socorrerlo, entre el polvo y la tierra, el estaba en un cráter de 4 metros de diámetro y al menos 1 de profundidad, muy parecido a los que se veían en la distancia, encontraron a su amigo gritando, le faltaba un brazo y ambas piernas era evidente que no iba a sobrevivir. Lo acompañaron dándole palabras de aliento el tiempo suficiente, mientras pensaban en granadas y minas, no había nadie en kilómetros, no podía haber sido una granada o un mortero, lo mas probable era que fueran minas antipersonales el miedo llenó cada centímetro cuadrado de sus cuerpos, no sabían si seguir adelante o devolverse. Finalmente su amigo murió, su agonía fue tal que uno de los amigos restantes comenzó a delirar y a volverse loco, mientras lo tranquilizaban el gritaba palabras y frases de no mucho apoyo para los demás, se soltó de las manos de uno que lo tranquilizaba y corrió como condenado, avanzo bastante que digamos pero pronto lo vieron volando por los aires. En menos de 1 hora ya habían perdido a dos viajeros.
Debían continuar avanzando, desmenuzaron las partes que quedaban del cojo y manco cadáver y las lanzaron cerca esperando mas explosiones, explotaron al menos tres minas mas hasta que pudieron llegar al segundo cadáver, esta vez tenia todos sus miembros, pero tenia un agujero interminable en el estomago, bromas sobre donas o expansiones no se podrían haber oído en ese momento. Y así pasaron la noche los tres restantes amigos, con las manos ensangrentadas lanzando pequeñas partes de amigos muertos para abrirse camino. Podrán imaginarse lo sacrificado y doloroso en el alma que puede ser una situación así, no crean que estos pobre hombres no lloraron mientras hacían esto, pero tenían que sobrevivir y en un lugar así no hay mas que hacer. Avanzaron suficiente y lograron llegar hasta unas rocas, y luego avanzaron saltando de roca en roca hasta que comenzó a amanecer. Finalmente llegaron a donde habían cactus, las minas ya se habían acabado y entre las rocas y los cactus acamparon para descansar de la noche mas ruidosa y dolorosa de sus vida.
Por suerte era invierno y el día era mas corto y a eso de las seis de la tarde comenzó a oscurecer nuevamente. Se levantaron y comieron, ahora tenían mas provisiones pues recogieron la de los muertos y eran solo tres personas pero el agua comenzaba a escasear.
El llano acababa y comenzaban las salientes y las montañas, todas cafés con puntos verdes dispersos y espinosos. No fueron tontos, no escalaron, se iban por los faldeos de las montañas, pues según el mapa era un pequeño cordón montañoso antes de llegar al río, pero aun así era un empinado camino. En sus mentes pensaban que llegarían pronto al río, y podían abastecerse de agua y empezaron a tomar agua a cada rato no contaron con que el camino seria mas largo de lo que pensaban, el agua se les agotó a mitad de camino y la sed era cada vez mas intensa por el esfuerzo de las subidas. Agotados, miraron a su alrededor los colchones de copiapoas. Los sacaron con cuidado de no clavarse y los partieron por la mitad y tomaron sus jugos, se sentaron a conversar y a descansar, de repente las estrellas comenzaron a caer, las montañas se reían de ellos y los cactus los atacaban con las espinas, la luna les dio la espalda por el enojo y sus amigos volvieron para castigarlos por haberlos descuartizados, todo iba bien hasta que una manada de elefantes comenzó a perseguir a uno de los compañeros, los otros dos corrieron tras el, el sol empezó a salir y los golpeaba con látigos dorados en sus espaldas, cayeron derrotados ante el calor y se durmieron.
Al despertar, esta vez de día, no sabían que había pasado la noche anterior, se levantaron y vieron un verde oasis y un torrentoso y bravo río, felices comenzaron su marcha, pues sabían que cruzando el río estarían en su país de destino.
Continuara...
3.9.07
El Inmigrante Vol. 1
Venia de un país de pocas oportunidades, mucha pobreza y bajo ingreso, el tenia familia a la cual debía alimentar y con sus escasos estudios no había mucho que el pudiera hacer. Sus amigos le llevaron el rumor de que existía un país cerca del suyo donde habían riquezas por doquier y muchas oportunidades laborales, toda la perfección para vivir ahí pero era un lugar prohibido para los pobres de su país por lo que no se podía entrar por la puerta principal, había que entrar ilegalmente por lugares no descubiertos y senderos inexistentes.
Así comienza la historia de nuestro protagonista y sus amigos en la búsqueda de la libertad.
Partieron desde Tacna, su pueblo originario, haciendo dedo por la carretera para llegar a un lugar mas cerca de la frontera, Tijuana, un pueblo árido y desolado donde el trafico de drogas es el que manda sin dios ni ley. Se asentaron en un pequeño gheto para inmigrantes, Calamocarro, aquí vivieron por unas siete semanas en condiciones paupérrimas, entre los cinco amigos compartían un solo plato de comida diario y la escasez de agua en el lugar los obligaba a beber su propia orina mas de alguna vez, hicieron todo esto pues usaron todo su dinero para comprar documentación falsa para cuando llegaran al preciado país de destino no los detuvieran rápidamente y su viaje aya sido en vano. Pero el papeleo es largo y debieron esperar, esperar y esperar, y podrán comprender que siete semanas bebiendo orina y comiendo un quinto de plato al día es una espera larguísima y cansadora.
Al fin llega el día en que deben partir, nuestros viajeros se cargaron con provisiones, agua y abrigo para cruzar el árido desierto, un desierto peligroso lleno de obstáculos que tendrán que superar.
El primer día de viaje fue un suplicio, avanzaron no mas de 10 kilómetros y cayeron derrotados ante el calor, acamparon y descansaron. Al caer la noche se dieron cuenta de que hay mas peligros, era sumamente helada y es cuando los escorpiones y serpientes salen a cazar pero a su vez se dieron cuenta de que era mas practico viajar sin sol pues era menos cansador. Avanzando en la oscuridad solamente iluminada por una luna creciente y las estrellas incandescentes, llegaron a la primera balla , un alambrado de púas de 3 metros de altura. Caminaron a su ancho por un tiempo para intentar buscar una debilidad en el obstáculo pero no había ningún alambre cortado y ellos no tenían ningún instrumento para hacerlo, la única solución era pasar por sobre este, trapandolo. Siguieron caminando incrédulos de esta magnifica reja casi convenciéndose de que debían escalar, cuando de repente ven un bulto enredado entre los alambres, lo pican con uno de los bastones que usaban para caminar y de este bulto de telas se desprende un cráneo humano, seco, aún con pelos en su cabeza, el resto del cuerpo seguía atrapado entre las púas, parece que treparlo no era la opción. El cráneo siguió rodando por el suelo en un desnivel con un sonido normal de arena, pero el sonido cambia y el cráneo se detiene en la parte mas baja del desnivel, el nuevo sonido era como madera, asustados los hombres remueven el cráneo y comienzan a escarbar la arena se encuentran con una tapa cuadrada de madera, era un túnel que iba por debajo del cerco. El sol ya salía y el túnel era bastante amplio como para que cupieran los cinco, así que quedaronse a dormir ahí por el día.
Continuará...
Así comienza la historia de nuestro protagonista y sus amigos en la búsqueda de la libertad.
Partieron desde Tacna, su pueblo originario, haciendo dedo por la carretera para llegar a un lugar mas cerca de la frontera, Tijuana, un pueblo árido y desolado donde el trafico de drogas es el que manda sin dios ni ley. Se asentaron en un pequeño gheto para inmigrantes, Calamocarro, aquí vivieron por unas siete semanas en condiciones paupérrimas, entre los cinco amigos compartían un solo plato de comida diario y la escasez de agua en el lugar los obligaba a beber su propia orina mas de alguna vez, hicieron todo esto pues usaron todo su dinero para comprar documentación falsa para cuando llegaran al preciado país de destino no los detuvieran rápidamente y su viaje aya sido en vano. Pero el papeleo es largo y debieron esperar, esperar y esperar, y podrán comprender que siete semanas bebiendo orina y comiendo un quinto de plato al día es una espera larguísima y cansadora.
Al fin llega el día en que deben partir, nuestros viajeros se cargaron con provisiones, agua y abrigo para cruzar el árido desierto, un desierto peligroso lleno de obstáculos que tendrán que superar.
El primer día de viaje fue un suplicio, avanzaron no mas de 10 kilómetros y cayeron derrotados ante el calor, acamparon y descansaron. Al caer la noche se dieron cuenta de que hay mas peligros, era sumamente helada y es cuando los escorpiones y serpientes salen a cazar pero a su vez se dieron cuenta de que era mas practico viajar sin sol pues era menos cansador. Avanzando en la oscuridad solamente iluminada por una luna creciente y las estrellas incandescentes, llegaron a la primera balla , un alambrado de púas de 3 metros de altura. Caminaron a su ancho por un tiempo para intentar buscar una debilidad en el obstáculo pero no había ningún alambre cortado y ellos no tenían ningún instrumento para hacerlo, la única solución era pasar por sobre este, trapandolo. Siguieron caminando incrédulos de esta magnifica reja casi convenciéndose de que debían escalar, cuando de repente ven un bulto enredado entre los alambres, lo pican con uno de los bastones que usaban para caminar y de este bulto de telas se desprende un cráneo humano, seco, aún con pelos en su cabeza, el resto del cuerpo seguía atrapado entre las púas, parece que treparlo no era la opción. El cráneo siguió rodando por el suelo en un desnivel con un sonido normal de arena, pero el sonido cambia y el cráneo se detiene en la parte mas baja del desnivel, el nuevo sonido era como madera, asustados los hombres remueven el cráneo y comienzan a escarbar la arena se encuentran con una tapa cuadrada de madera, era un túnel que iba por debajo del cerco. El sol ya salía y el túnel era bastante amplio como para que cupieran los cinco, así que quedaronse a dormir ahí por el día.
Continuará...
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