15.9.07

El Inmigrante Vol. 4

Llegaron a Juárez y se maravillaron con la majestuosidad de esta ciudad, era una metrópolis de grandes edificios, anchas calles bien pavimentadas llenas de autos lujosos y otros no tanto, gran cantidad de comercio, en cada esquina se veía un local de comida rápida, la gente caminaba contenta en familia por la acera, todo era muy feliz, prospero y genial para vivir.

Se despertaron en un callejón en la mitad de la noche a causa de sus cambios de horarios, se escuchaba balazos, gente gritando y música alegre a la lejanía, salieron del callejón a la que paresia la calle principal pero que no se veía como una, en mal estado, sin pavimento, casas de adobe muy similares a los últimos lugares que estuvieron antes de cruzar el desierto, en cada esquina un grupo de prostitutas esperando que pasaran los escasos autos de esta pequeña ciudad, todo era desastroso, paupérrimo y horrible, un pésimo lugar para vivir.

Comenzaron a caminar para buscar una hostería o algún lugar donde alojarse mientras se establecían, pero de repente aparece un grupo de gente indeseable portando cuchillas y armas de fuego solo vistas en películas y videojuegos, estos hombres de la mala vida les robaron todo lo que tenían, la ropa, las pocas provisiones y los documentos falsos que tanto dinero les costaron y tanto esperaron conseguir, quedaron solo con las pocas ropas que traían, pero no era primera vez que pasaban el frió del desierto con poca ropa y seria adecuado para el próximo caluroso día que vendría.

Al volverse a dormir, en otro callejón, solo quería volver a soñar con esa magnifica ciudad, pero solo pudo recordar lo bien que vivía en su antiguo hogar, lo bien que lo pasaba con sus ya fallecidos amigos y con su olvidada familia, esposa e hijos. Solo recordó su antiguo pueblo, donde no havia trabajo, pero al menos se podía vivir en paz.

Mis queridos lectores, la moraleja ya la abran aprendido y es que hay muchas canciones que lo dicen, esto es solo un reflejo de lo que pasa en muchos lugares de este mundo, donde hombres que creen vivir mal buscan oportunidades en otros países para solo descubrir que “no hay lugar como el hogar”.

Fin.

1 comentario:

E.P.V. dijo...

Hola muchacho !

Por esta vez no quiero alargarmne mucho y decir que una buena historia debe tener un gran final como el acontecido aquí. Sin duda la moraleja nos deja muchas enseñanzas, como debe ser.

Adiós !