5.9.07

El Inmigrante Vol. 2

Los muchachos despiertan dentro de su pequeño bunker, habiendo dormido de manera cortada e incomoda, comparten un poco de pan para desayunar y tener energías para caminar en la noche. Salen del túnel dejando atrás, sin haberlo advertido, un letrero en otro idioma que decía “Peligro, Campo Minado” y así comienza su siguiente noche de caminata.

El terreno era bastante irregular, ya no se veían cactus en todos lados como antes, solo en los cerros distantes, no habían lagartijas, no habían escorpiones y ciertamente no habían rocas, era un llano lleno de baches e irregularidades, pero nuestros hambrientos amigos no tomaron atención a esto y siguieron su camino. No llevaban ni 100 metros de camino desde la reja cuando de repente se siente un fuerte trueno, y una luz amarillenta. Miraron el cielo y no habían nubes, miraron hacia un costado, de donde provino el estruendo y se percatan de la explosión, chispas y llamas mas que nada, poco humo y tierra volando por doquier, de repente cae un brazo quemado y sangrante, uno de los amigos grita de dolor, corren a socorrerlo, entre el polvo y la tierra, el estaba en un cráter de 4 metros de diámetro y al menos 1 de profundidad, muy parecido a los que se veían en la distancia, encontraron a su amigo gritando, le faltaba un brazo y ambas piernas era evidente que no iba a sobrevivir. Lo acompañaron dándole palabras de aliento el tiempo suficiente, mientras pensaban en granadas y minas, no había nadie en kilómetros, no podía haber sido una granada o un mortero, lo mas probable era que fueran minas antipersonales el miedo llenó cada centímetro cuadrado de sus cuerpos, no sabían si seguir adelante o devolverse. Finalmente su amigo murió, su agonía fue tal que uno de los amigos restantes comenzó a delirar y a volverse loco, mientras lo tranquilizaban el gritaba palabras y frases de no mucho apoyo para los demás, se soltó de las manos de uno que lo tranquilizaba y corrió como condenado, avanzo bastante que digamos pero pronto lo vieron volando por los aires. En menos de 1 hora ya habían perdido a dos viajeros.

Debían continuar avanzando, desmenuzaron las partes que quedaban del cojo y manco cadáver y las lanzaron cerca esperando mas explosiones, explotaron al menos tres minas mas hasta que pudieron llegar al segundo cadáver, esta vez tenia todos sus miembros, pero tenia un agujero interminable en el estomago, bromas sobre donas o expansiones no se podrían haber oído en ese momento. Y así pasaron la noche los tres restantes amigos, con las manos ensangrentadas lanzando pequeñas partes de amigos muertos para abrirse camino. Podrán imaginarse lo sacrificado y doloroso en el alma que puede ser una situación así, no crean que estos pobre hombres no lloraron mientras hacían esto, pero tenían que sobrevivir y en un lugar así no hay mas que hacer. Avanzaron suficiente y lograron llegar hasta unas rocas, y luego avanzaron saltando de roca en roca hasta que comenzó a amanecer. Finalmente llegaron a donde habían cactus, las minas ya se habían acabado y entre las rocas y los cactus acamparon para descansar de la noche mas ruidosa y dolorosa de sus vida.

Por suerte era invierno y el día era mas corto y a eso de las seis de la tarde comenzó a oscurecer nuevamente. Se levantaron y comieron, ahora tenían mas provisiones pues recogieron la de los muertos y eran solo tres personas pero el agua comenzaba a escasear.
El llano acababa y comenzaban las salientes y las montañas, todas cafés con puntos verdes dispersos y espinosos. No fueron tontos, no escalaron, se iban por los faldeos de las montañas, pues según el mapa era un pequeño cordón montañoso antes de llegar al río, pero aun así era un empinado camino. En sus mentes pensaban que llegarían pronto al río, y podían abastecerse de agua y empezaron a tomar agua a cada rato no contaron con que el camino seria mas largo de lo que pensaban, el agua se les agotó a mitad de camino y la sed era cada vez mas intensa por el esfuerzo de las subidas. Agotados, miraron a su alrededor los colchones de copiapoas. Los sacaron con cuidado de no clavarse y los partieron por la mitad y tomaron sus jugos, se sentaron a conversar y a descansar, de repente las estrellas comenzaron a caer, las montañas se reían de ellos y los cactus los atacaban con las espinas, la luna les dio la espalda por el enojo y sus amigos volvieron para castigarlos por haberlos descuartizados, todo iba bien hasta que una manada de elefantes comenzó a perseguir a uno de los compañeros, los otros dos corrieron tras el, el sol empezó a salir y los golpeaba con látigos dorados en sus espaldas, cayeron derrotados ante el calor y se durmieron.

Al despertar, esta vez de día, no sabían que había pasado la noche anterior, se levantaron y vieron un verde oasis y un torrentoso y bravo río, felices comenzaron su marcha, pues sabían que cruzando el río estarían en su país de destino.

Continuara...

3 comentarios:

E.P.V. dijo...

Hola !

La verdad es que lso muchachos se equibocaron al no tener un liderazgo com oel del mitico Patton o quizás por no seguir los fieles consejos de don Graf, siempre sabio y adinerado para la policia.

Para la otra vez muchachos atolondrados y llorones revisen bien en su "google earth" y llegaran a todas partes, sin olvidar su tarjeta ¡bip!.

Adiós !

Anónimo dijo...

chucha ke la pasaron mal wn!!!!!
con esa historia ago la mansa pelicula wn!jajajajjajaa

chao tio


CFH

Anónimo dijo...

Quede metida!
me avisas cuando salga el vol.3 :D
Nos vemos en la junta del curso ;)
Cuidate, Chauu...!!