18.10.07

La Vida Sobre Ruedas

La vida sobre ruedas no es una vida fácil, es una vida cansada y llena de riesgos, uno siempre puede tropezar con una piedra y abrirse la cabeza, pero no es de aquello de que les quiero contar pues la vida sobre ruedas es mas que motores, música estruendosa y mujeres semi desnudas, va mas allá de eso, la vida sobre ruedas es una filosofía de vida inventada y practicada por aquellos que se atreven al riesgo y que logran el equilibrio de la vida sobre ruedas.

La vida sobre ruedas no comienza con cuatro ruedas, tampoco con dos, comienza con tres ruedas, uno siempre debe tener una rueda que le apoye mas que otra y en el comienzo de la vida, la primera y delantera es la mas importante, pues mira hacia el futuro, viaja antes que ti y te protege de las piedras que vendrán en el camino, de los baches y de las grietas, la rueda delantera es la primera que conoces, la primera que miras cuando consigues tu primer trío de ruedas, es la primera siempre y hay que respetarla, cuidarla, quererla e incluso adorarla. La primera rueda es fundamental, teniendo solo las dos ruedas traseras uno cae, pero solo hacia delante y hacia atrás, y la enseñanza que te entregan estas tres primeras ruedas es no equivocarse, no querer crecer demasiado temprano y no quedarse en el pasado, cosas fundamentales que uno debe aprender para pasar a las cuatro ruedas.

Uno pensaría que para crecer uno debe ir disminuyendo el numero de ruedas, pero no es así, a uno le muestran el futuro y quiere controlarlo, pero no es posible aún porque las enseñanzas pasadas no han sido bien comprendidas y asimiladas, en el crecimiento uno se da cuenta que la opción de caer hacia delante y atrás, las únicas que existían antes, desaparece casi por completo, salvo excepciones obviamente, pero mas importante que eso uno debe aprender que ahora se puede caer solo para los lados y esos son la izquierda y la derecha, lo que el segundo par de ruedas secundario te enseña es que no hay que caerse a ninguno de los dos lados, sino que hay que equilibrarse y avanzar siempre, ir siempre hacia delante, pues es imposible ir para atrás.

Una vez aprendidas estas lecciones uno no puede asimilarlas inmediatamente, debe pensarlas bien y ponerlas en práctica y antes de que se pueda seguir con la enseñanza que quiero darles hay que aprender la importancia de la rueda. La vida sobre ruedas no es nada sin ella, es cierto que grandes imperios y edificaciones fueron construidas gracias a su ayuda, pero también es cierto que no fue necesario para construir grandes imperios e edificaciones si uno tiene otra mentalidad. La rueda ayudo a ganar batallas, pero también ayudo a perderlas, lo que les quiero decir con esto es que la rueda es un instrumento de bien pero también de mal y es que la rueda lo es todo, la rueda es la nada misa y eso es lo mas difícil de apreciar y de querer, lo mas difícil de aprender y solo experimentando la tercera fase y final uno puede comprenderlo.

Cuando uno por fin tiene su par de ruedas comprende de inmediato lo complicado que es la vida sobre ruedas, lo complicado que es el equilibrio de la vida y la desconcentración y concentración total, uno debe dejar de concentrarse en la rueda misma y mirar hacia el futuro que es el verdadero destino pero mas que nada uno debe relacionarse con su entorno, con sus códigos y con su camino, y mas aún uno debe relacionarse consigo mismo y eso es lo complicado para lograr el equilibrio que finalmente se puede lograr, pero antes de eso hay muchas vías recorridas, muchas bajas hacia los lados, mucho descontrol, mucha incomodidad y accidentes.

La vida sobre ruedas es la vida misma, y no la falsa vida que promete la televisión, que en cuatro posicionadas ruedas impulsadas por algo que no eres tú, puedes llegar a un futuro mejor, eso es mentira, pues el único futuro que lleva es la muerte, la muerte del entorno, la muerte de los códigos, la muerte de los caminos y la muerte de uno mismo.
La base fundamental entonces para la vida sobre ruedas es el equilibrio consigo mismo y el propio impulso hacia el futuro y hacia un destino.

3 comentarios:

E.P.V. dijo...

Hola !

A todo Chile le a gustado que el muchacho vuelva a escribir sus historietas.

Stephen Hopkins hablo del tratado de dos ruedas, manubrio y paralisis... en el año 20 después del fin del mudno.

Adiós !

Anónimo dijo...

Hay veces en que sería la raja que te rodearan ruedas, para no caer hacia ningún lado, ni siquiera inclinarte.

Ninguna rueda tiene inclinaciones para bien o para mal, es quien las dirije (o dirige =S) el que les da el rumbo, y las repara si se pinchan y toda la weá.

Seguir derecho, derecho. Siempre hacia adelante. Además, quebrar el espejo retrovisor: ya sabemos qué hubo atrás, no necesitamos mirarlo a cada rato.

Total, si vienen los pacos se escucha la sirena.

Sonryu dijo...

nose que decir, me gusto, de echo te felicito, me encantaria poder leer mas de ti, mas de lo que piensas pero mi tiempo es limite.
otro día continuare. te felicito