Dirigiese a la batalla, al ritmo de los tambores y las gaitas, a la lejanía se observaba una gran masa de gente golpearse el uno al otro con hachas y espadas. El sonido de los gritos, los golpes, la carne abriéndose, las espadas chocando con los escudos, era aterrador. Por un momento dudó de ir a ayudar a sus compañeros, que cada vez mas iban cayendo, su decisión la tomo finalmente cuando escucho una tropa de soldados aliados dirigirse hacia la batalla desde el bosque del este. En ese entonces bajó corriendo desenvainando su gruesa espada, apenas alcanzó al primer soldado enemigo le acertó un golpe en el cráneo que lo noqueo y lo dejo desangrándose en los antes verdes, ahora rojizos pastos del claro. Así, golpeando a todo enemigo que se le cruzara, el valiente soldado fue abriéndose paso por la masa de gente, que cada vez mas eran en el suelo. Un par de horas transcurrieron, al igual que las gaitas, la batalla no cesaba, la tropa aliada, que hacia poco había llegado, ya había sido derrotada, y dirigiese un ejercito enemigo aún mayor por las colinas, comandado por una gran bestia desconocida. Era del tamaño de 3 hombres, con músculos inmensos, solo cubierto con viejas pieles de animales y armado con 2 hachas gigantes, un troll de las minas.
El troll arrazo con todos los soldados en batalla con solo un par de golpes, claramente habíamos sido derrotados. El soldado ahora era el único que quedaba en pie, la cuestión era pelear hasta la muerte o correr a buscar refuerzos. Una vez mas tomo la decisión, corrió hacia el gran troll, paso bajo sus piernas y atravesando el batallón enemigo matando soldados por doquier, dejo que el troll lo persiguiera. Entrando en una ira descomunal, el troll lo persiguió azotando el suelo con sus hachas y matando a soldados por todos lados. El soldado había logrado, con ayuda del troll, derrotar al ejercito invasor, y se tomo el tiempo suficiente para que llegaran los arqueros aliados, los cuales acabaron con el troll.
Finalmente, ese héroe derroto a un gran ejercito, solo entonces dejaron de sonar los tambores y las gaitas.
11.11.07
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1 comentario:
Hola !
Sin duda que ese héroe era tan chileno como las papas con mayo o la pasta base. Se nota por el metodo que utilizo en destruir al elenco contrario y al mismismo troll. Los tambores y las gaitas dejaron de sonar, para dar un respiro al tiempo y celebrar la funsión triunfal de nuestro ídolo en estrategias.
Saludo tío Redfive, que contando historias de batallas es el mejor
Adiós !
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